No te preocupes, es normal. Durante la menopausia siete de cada diez mujeres experimentan cambios de humor que afectan a sus relaciones sociales, bienestar emocional y calidad de vida en su día a día. Muchas los describen como: altibajos emocionales intensos, tristeza sin motivo aparente, falta de paciencia, llanto fácil, ansiedad o una mayor dificultad para manejar el estrés.
Estos cambios pueden influir en la forma en la que te relacionas con los demás y en la percepción que tienes de ti misma. Además, cuando se combinan con otros síntomas habituales de la menopausia como el insomnio, los sofocos o la ansiedad, la carga emocional puede aumentar, haciendo que el día a día resulte más difícil de manejar.
La principal causa está en las fluctuaciones hormonales propias de esta etapa, que pueden generar desequilibrios en neurotransmisores como la serotonina y la dopamina, directamente relacionados con el estado de ánimo, el bienestar emocional y la capacidad de afrontar el estrés.