Aumento de peso

Aumento de peso

A medida que envejecemos, perdemos masa muscular y acumulamos más grasa.
Y la grasa es menos activa metabólicamente que el músculo.

Esto significa que, aunque comas lo mismo y hagas el mismo ejercicio, puedes seguir ganando peso. Si además le sumamos el sueño interrumpido, el aumento del estrés y los sofocos… no es de extrañar que aparezcan unos kilos de más.

¿Notas esos kilos de más?

Durante la menopausia, aproximadamente un 60% de las mujeres notan que su peso aumenta, especialmente en la zona abdominal, y que esos kilos de más son más difíciles de perder.  

Este cambio no solo afecta a la apariencia física, sino también a la salud metabólica y cardiovascular, aumentando el riesgo de diabetes tipo 2, inflamación crónica y enfermedades del corazón. 

No se trata solo de “comer menos”, los cambios hormonales y fisiológicos propios de esta etapa modifican la forma en la que tu cuerpo almacena y quema energía, provocando que muchas mujeres vean cómo la grasa corporal se redistribuye de caderas y muslos hacia el abdomen, transformando la silueta de su cuerpo de “pera” a “manzana”.

Razones por las que se produce el aumento de peso durante la menopausia

  • Disminución de los estrógenos: Los estrógenos juegan un papel crucial en la distribución de la grasa corporal. Su disminución favorece la acumulación de grasa en la zona abdominal, mientras que las caderas y muslos tienden a perder volumen.
  • Metabolismo más lento: Con la edad, el metabolismo basal disminuye de forma natural, lo que significa que el cuerpo quema menos calorías en reposo. Esta desaceleración se ve exacerbada por la disminución de los niveles de estrógenos, haciendo más fácil ganar peso incluso si tu dieta no cambia.
  • ‎Pérdida de masa muscular: La menopausia también puede llevar a una pérdida de masa muscular, reduciendo aún más el metabolismo y promoviendo el aumento de peso. Mantener los músculos activos es clave para contrarrestar este efecto. 
  • Cambios hormonales: Las fluctuaciones hormonales pueden aumentar el apetito y los antojos de azúcar y grasas, contribuyendo a una dieta desequilibrada y al aumento de peso.
  • Estrés y cortisol: El estrés crónico eleva el cortisol, una hormona que favorece el almacenamiento de grasa en el abdomen. Por eso, es fundamental aprender a gestionarlo.

Consecuencias del aumento de peso en la menopausia

A medida que cambia tu cuerpo en la menopausia, los kilos de más no solo se reflejan físicamente, sino que también pueden influir en tu equilibrio, metabolismo y bienestar provocando: 

  • Mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares y diabetes tipo 2.
  • Disminución de la autoestima y cambios en la percepción corporal.
  • Aumento de la inflamación crónica y del estrés oxidativo.
  • Posible empeoramiento de otros síntomas de la menopausia, como sofocos y fatiga.
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Su fórmula incluye:  

  • Chlorella, conocida por su capacidad para eliminar toxinas y metales pesados.
  • Té verde, que ayuda a acelerar tu metabolismo y quemar más calorías en reposo.

  • Extracto de tallo de piña junto con selenio, que favorecen la digestión y reducen la inflamación. 

Una combinación diseñada para ayudarte a sentirte más ligera, con más energía y confianza. 

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¿Cómo prevenir y eliminar esos kilos de más durante la menopausia?

Consejo nutricional: 

  • Incluye alimentos frescos y nutritivos: frutas, verduras, proteínas magras, legumbres y cereales integrales, que aportan fibra, vitaminas y minerales esenciales.

  • Evita o limita: azúcares refinados, ultraprocesados y bebidas azucaradas, que favorecen la acumulación de grasa abdominal y aumentan los picos de insulina.

  • Distribuye bien los macronutrientes: combina proteínas, carbohidratos complejos y grasas saludables en cada comida para mantener la energía estable y reducir los antojos.

  • Controla las porciones: comer de manera consciente ayuda a no excederte sin sentirte privada de tus alimentos favoritos.
  • Hidratación constante: beber suficiente agua durante el día puede reducir la sensación de hambre, mejorar la digestión y apoyar el metabolismo.

Qué tipo de deporte se debe practicar: 

El ejercicio es clave para mantener un metabolismo activo y controlar el aumento de peso, especialmente en la zona abdominal: 

  • Entrenamiento de fuerza: ayuda a aumentar la masa muscular, lo que incrementa tu metabolismo basal y permite quemar más calorías incluso en reposo. Los ejercicios de resistencia como levantar pesas, usar bandas elásticas o tu propio peso corporal son muy efectivos.

  • Actividad cardiovascular: caminar, nadar, andar en bicicleta o bailar ayuda a quemar calorías adicionales y mejora la salud cardiovascular, al mismo tiempo que mantiene el corazón fuerte.

  • Movimiento diario: pequeños cambios como subir escaleras, caminar después de comer o estirarse varias veces al día ayudan a mantener tu cuerpo activo y a favorecer la quema de calorías.

  • Combinar cuerpo y mente: actividades como yoga o pilates no solo fortalecen y tonifican, sino que también ayudan a reducir el estrés, que puede favorecer la acumulación de grasa abdominal.

Consejos adicionales: 

  • Bebe mucha agua para mantenerte hidratada y ayudar en la digestión. A veces, la sensación de hambre es en realidad sed. Una hidratación adecuada también puede ayudar a reducir los antojos y a mantener un peso saludable.
  • Presta atención al tamaño de las porciones y a la distribución de tus macronutrientes (proteínas, carbohidratos, grasas) para evitar consumir más calorías de las necesarias. Toma comidas regulares y equilibradas para evitar picos de hambre que pueden llevar a excesos alimentarios.
  • Involúcrate en actividades como meditación, yoga o ejercicios de respiración profunda. El estrés puede aumentar los niveles de cortisol, una hormona que favorece el almacenamiento de grasa abdominal.
  • Además del entrenamiento de fuerza, añade actividades como caminar, andar en bicicleta o nadar. Esto puede ayudar a quemar calorías adicionales y mejorar la salud cardiovascular.
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