Sí, aunque pueden ser incómodas y alarmantes, son un síntoma frecuente de la menopausia. Además de los latidos acelerados o irregulares, las palpitaciones en la menopausia pueden ir acompañadas de sensación de “golpes” en el pecho, opresión en la zona torácica, mareos, falta de aire o nerviosismo.
Las palpitaciones en la menopausia están directamente relacionadas con la caída de estrógenos, que altera el sistema nervioso autónomo encargado de regular la frecuencia cardiaca. Esto puede provocar latidos irregulares femeninos, aceleraciones repentinas o la percepción más intensa del propio ritmo cardiaco. Aunque en la mayoría de los casos se trata de un síntoma benigno, pueden generar gran ansiedad en quienes las padecen.
Las causas de las palpitaciones en la menopausia no son únicamente hormonales. El estrés, la ansiedad, el consumo excesivo de cafeína, alcohol o tabaco, así como la falta de sueño, también influyen. Además, el aumento de peso y la disminución de la actividad física propia de esta etapa pueden afectar la salud cardiovascular en la menopausia y potenciar los episodios de palpitaciones.